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¿Preparad@ para la Era del Post-Álbum?

Se está volviendo cada vez más inusual encontrar lanzamientos consistentes de álbums, en comparación con antes.

Es una compensación consciente ¿o vas a negar lo mucho que disfrutas de compilar y curar listas de reproducción?.

Las tendencias de escucha más amplias confirman que esto aplica a muchas personas en general.

La cantidad de adultos que afirman escuchar álbumes completos de forma mensual sólo es de 16% según datos provenientes de una encuesta del cuarto trimestre de la firma MIDiA Research durante 2018, lo que supone una disminución del 22% con respecto al trimestre anterior, lo cual se puede comparar con el 35% de la música siendo reproducida en los smartphones.

La información respecto a los hábitos de escucha de álbumes es un trabajo que requiere de una extensa recopilación de datos que van desde la cantidad de reproducciones que tienen las canciones de un álbum, de manera individual, al perfil de Spotify de un artista…

La Competencia en la Economía de la Atención

Tal y como se dice en la ciencia de la administración, «lo que no se mide no se puede mejorar». Entonces ¿por qué hacer un álbum en un mundo de estadísticas producidas en tiempo real, si no vas a poder ver quién y cómo lo está escuchando?

Ya hay puerta abierta en la industria en torno a cargar los álbumes con canciones pegadizas, cosa que permitiría que los álbumes fueran aún más largos para lograr que sus canciones entraran en los playlists. Pero, ¿dónde dejaría esto el arte de la secuencia e historia que solía caracterizar a los álbumes?

Las presiones competitivas que tienen los álbumes van más allá que la música. En la economía de la atención, los álbumes compiten con Netflix, Fortnite, TikTok e Instagram.

En la propia economía de la atención de la música, los álbumes compiten con los sencillos, playlists, juegos, podcasts y box sets.

Y esas dos últimas categorías están, literalmente, robándoles el show.

No es algo sorprendente dentro del mundo del streaming – una mejor manera de sobrellevar la oleada del contenido es a través del movimiento de “consumo-de-única-ocasión”. La idea de pasar los mismos 45 minutos, una y otra vez para familiarizarse con una serie de canciones parece agotadora.

Los álbumes ya no son refrescantes

Algo curioso dentro de la música, es que Netflix y las series son lo que ahora están en boca en las conversaciones.

Las conversaciones dentro de la cultura pop giran en torno a lo que has visto, lo que estás viendo o deberías de ver, y cualquier otra conversación similar acerca de música brilla por su ausencia.

Parece ser que ya los álbumes no son lo de ahora.

Tal vez el elemento de sorpresa es algo más inteligente que sólo observar los “resultados de la promoción”.

En conjunto con esto, hay algunos artistas que se encuentran evitando el formato, mientras que otros están cuestionándolo.

Ya hemos estado viendo algunas innovaciones, especialmente por parte de artistas del Hip Hop como Migos, Drake y Kanye, pero hace falta que sean muchos más. Si tomáramos a la artista más grande del mundo ahora mismo, Ariana Grande – nos haríamos la pregunta de: ¿Qué rol cumplió su álbum dentro de todo esto?

Qué queda para las discográficas y los artistas

Cuando el CD dejó de ser popular por el streaming, pudimos ver a las discográficas adoptando a este último. De ciertas formas, el declive de los CDs fue el comienzo de lo que hoy conocemos. Pero, ¿las discográficas están realizando el mismo movimiento cuando se trata de los álbumes?

Ya se ha mencionado antes que el formato principal para superar a los álbumes son las listas de reproducción, y que hay muchas innovaciones a tomar en cuenta.

Bien es cierto que los Extended Play han vuelto, y se han vuelto un vehículo importante para los nuevas artistas que deseen lanzar una colección de canciones como una muestra de su repertorio.

Revisemos algunas opciones:

Traer de vuelta los exclusivos de álbumes

Con ciertos servicios favoreciendo a las canciones individuales, ¿podrán las discográficas dividir y gobernar con una licencia de álbum completo dentro de aquellos servicios dedicados a los álbumes?

Ya se ha estado ahí, y a nadie le gusta demasiado esa opción, pero las cosas son distintas ahora, y la diferenciación de las plataformas es una estrategia que necesitan las discográficas y las plataformas cuando se trata de tener contenido.

Si algunos servicios mostraran su apoyo total a los álbumes, el formato podría tener una mejor oportunidad a largo plazo. ¿Una opción más radical? Vender los álbumes completos de forma exclusiva en aquellos servicios pertenecientes a las discográficas.

Exclusivas físicas (con discos de vinilo)

Favoreciendo tanto al artista como al verdadero fan, los discos de vinilo podrían convertirse en la forma exclusiva de escuchar el trabajo completo.

Con los discos de vinilo tradicionales en su máxima capacidad, una innovación  es la manufactura a base de vapor llamada Viryl.

Para los artistas que están buscando hacer algo realmente diferente, esta podría ser una opción.

Pedidos por adelantad, versiones personalizadas, pre-ventas, y mercancía durante los tours, al igual que vender a través de Amazon; el potencial de venta de productos es más grande de lo que te podrías imaginar.

Más salidas visuales

Universal se ha unido al video. Apple también lo ha hecho. El video sigue siendo importante, y continúa creciendo a corto y a largo plazo.

La televisión y producciones teatrales están buscando de forma activa música para las historias de los artistas. Es fascinante, pero no existe demasiado potencial para los formatos de audio. Las películas de música pueden hacer maravillas para los catálogos de canciones, como lo ha demostrado Bohemian Rhapsdoy.

Experimentar con nuevos formatos

Fácil decirlo, difícil hacerlo.

Los nuevos formatos proveen muchas posibilidades sin duda alguna.

Una opción para el sector de los productores es no hacer mucho – simplemente esperar para que el sector de la tecnología suba hasta el próximo formato.

Lo están intentando, desde Spotify con sus imágenes móviles, hasta el formato de historias de Pandora, e incluso las innovaciones en el formato de video de Apple.

Las plataformas toman estos formatos para los artistas tanto como lo hacen las discográficas. Un problema para las discográficas es tener que seguir con el paso. Sin tener la certeza de cuál será el formato que va a persistir, ¿deberían invertir y convencer a los artistas de hacer las cosas que quieren las plataformas?

Por ejemplo, ¿deberían hacer vídeos verticales sólo porque Spotify quiso vídeos verticales para ese mes, o podcasts, porque ahora todo gira en torno a los podcasts? ¿Qué será lo siguiente? Las discográficas y los managers deben tomar estas decisiones.

Expandirse hasta el sector en vivo

No es fácil. La amplia representación de los artistas tuvo un golpe bajo con los acuerdos de “360 grados”, pero, nuevamente, los tiempos han cambiado y es necesario hacer una re-evaluación.

Con el dinero proviniendo del streaming y de inversiones externas, las discográficas podrían comprar promotores y sitios pequeños para presentarse en vivo.

Implicaciones para el artista y la economía de las discográficas

El álbum aún sigue siendo el formato que impulsa la economía de la industria como un todo.

La conversación en torno a la proposición del artista ha estado cambiando durante algunos años, pero siguen siendo esencialmente el centro del álbum como la unidad económica.

Esto seguramente verá un cambio más rápido, y será reemplazado por números musicales o simplemente por un periodo de tiempo que cubriría numerosos “proyectos de artistas”.

Para la gran mayoría de los artistas, los ingresos están ahora siguiendo una curva de Pareto, con sus “mejores canciones” (digamos, entre cinco y diez) logrando ocupar una pequeña fracción de su catálogo, pero la gran mayoría de sus ganancias.

Cuando un artista establecido estrena un nuevo álbum, el impacto se centra más en aquellos éxitos que tuvo antes que en la nueva colección, y si una o dos de las canciones logran nivelarse a esos éxitos anteriores ¡perfecto! Eso quiere decir que el proyecto tuvo el resultado esperado.

El objetivo de todo artista con sus proyectos es lograr tener otro éxito en su lista, pero los álbumes no son el recipiente necesario para alcanzar eso.

¿Los últimos días del álbum?

Se hace difícil por no decir imposible encontrar nuevos álbumes a través de la información personalizada de Spotify, porque gran parte de lo que me muestran está diseñada “para mí”.

Apple Music está haciendo un mejor trabajo a la hora de presentar los nuevos álbumes, y es de imaginar que ambos competidores están sirviendo a su base de oyentes de forma apropiada.

La era del streaming digital es un desafío para que los artistas hagan mejores álbumes; que alcancen la perfección.

El álbum como lienzo de trabajo sigue siendo algo relevante para algunos artistas, pero sólo algunos.

El álbum ya es un nicho en términos de consumo, es inmedible en términos de streaming, pero sigue siendo, esencialmente, el producto a entregar durante un acuerdo.

Aquellas discográficas y artistas con una visión a futuro de mediano plazo ya se encuentran planeando qué es lo que podría ocurrir después.

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