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Estructura de una compañía de éxito en la industria musical (2 de 2)

Estructura de una compañía de éxito en la industria musical (1 de 2)
Escrito por África Pérez

Continuamos con cómo estructurar una compañía para tenga éxito en la industria musical. Ahora le toca el turno la estructura de la nueva compañía musical ideal.

Nueva estructura de compañía

Ahora es imposible tener a alguien que vaya y cambie todo el ecosistema de la industria como si fuera la mano de Dios igual que en The Stand. A pesar de estas ineficacias y redundancias, esto no va a suceder. Hay demasiados contratos, titulares de derechos y leyes. Ni siquiera sé dónde podría empezar alguien.

El cambio tiene que suceder desde abajo. La solución es crear una compañía que aborde estos problemas y que no esté estructurado como las compañías de ahora, pero que pueda operar en la situación actual. Si esta compañía tiene éxito, otras seguirán el modelo. Esto es lo que pasó con el upstreaming (Los Lonely Boys), la actual versión de los acuerdos de 360º (Paramore), la consolidación (Universal / MCA / Polygram), el directo al consumidor (Trent Reznor) y cualquier otra tendencia de la industria.

Hay cuatro metas principales que esta estructura de compañía musical ideal necesita alcanzar.

  • Consolidar los flujos de ingresos para el artista para que los gastos sean compartidos y los ingresos maximizados y haya el menor número posible de redundancias.
  • Crear una verdadera asociación entre el artista y la compañía para que los conflictos de intereses sean eliminados y todos los esfuerzos de marketing sean directamente beneficiosos para todas las partes.
  • Modernizar los derechos para que todos esfuerzos individuales de marketing no se vean obstaculizados y que la compañía pueda adaptarse a la vez que la tecnología y el panorama cambien.
  • Que sea extensible.

Estructura básica – Un cóctel de bocetos

Hay muchas variaciones posibles de la estructura, pero en el fondo se basa en una propiedad dividida e ingresos divididos (en una empresa conjunta). En cada empresa musical hay dos cosas de las que ser propietario: el lado del máster y el lado del logo, el arte y los vídeos. Todos estos bienes son dados a la empresa conjunta.

La compañía actúa tanto como mánager como facilitador de todas las entradas de ingresos en la carrera del artista.

El artista es el creador del contenido musical y la visión.

Todos los ingresos están separados en porcentajes acordados entre el artista y la compañía tras los desembolsos por la grabación, el marketing y las giras. Si uno de los lados de la empresa conjunta pusiera el dinero del marketing (sería el caso en la mayoría de las circunstancias) entonces el 50% de la parte del otro lado iría a recuperar ese dinero.

Esto permite que haya una entrada de ingresos para el artista y elimina la necesidad de avances constantes que los comprometan con todas las compañías actuales.

No hay avances. No hay comisiones de administración.

La estructura es responsabilidad de la compañía por su porcentaje en la empresa conjunta.

Hay una cláusula de compra para el IP si el artista quiere marcharse de la compañía o si la compañía quiere despedir al artista. No habrá propiedad dividida tras la finalización del acuerdo. Uno de los lados será el propietario para que puedan seguir haciendo tratos.

El contrato se estructurará por años y no por ciclos de álbumes.

El resultado final será una compañía que englobe todos los flujos de ingresos para un artista y que se posicione para construir ideas de marketing en torno a ellos sin barreras ni conflictos. Los porcentajes podrán ajustarse para una banda recién nacida o para una superestrella, pero el concepto básico será la propiedad dividida y los ingresos divididos – sin administración, sin sello, sin publicista, sólo una compañía musical.

Evaluación de los objetivos establecidos

¿Esta estructura alcanza todas las metas de una compañía de música exitosa que hemos establecido?

  • Asignación equitativa y justa de costes y beneficios: Mirando el coste asociado con la nueva estructura, los ingresos se mantienen, pero los costes duplicados desaparecen.
    No hay más tarifas mecánicas a parte de los ingresos.
    No hay más comisiones administrativas tomadas de la entrada de ingresos.
    Todos los costes estructurales están incorporados.
    La entidad que paga por el marketing es la entidad que se beneficia de los ingresos.
  • La asociación entre la entidad negociadora y el artista: eliminando la redundancia entre el sello y el mánager ofreciendo estrategias de marketing, la posibilidad de una verdadera asociación es creada. Habrán desacuerdos, pero el conflicto de intereses ha sido eliminado. Todos los ingresos vuelven ahora a ambas partes. Una marea creciente lleva a todos los barcos.
  • Administración de derechos: mientras que esta entidad controla todos los aspectos de la propiedad intelectual del artista, tienen la habilidad de hacer acuerdos con pequeñas y grandes compañías. Estos no resuelve los problemas actuales, pero si todas las compañías musicales acabaran estructurándose así, podrían hacer tratos por sus artistas y por por una porción de sus derechos.
  • Extensibilidad: esta estructura sirve igual de bien a un negocio de una sóla persona como a una gran corporación y lo que hay entre medias. Una pequeña compañía cultivaría muchas de las funciones de marketing para los mismos que hoy sirven a ese propósito. Una compañía de tamaño medio se estructuraría como los sellos administrativos híbridos de ahora, pero eliminando todas las divisiones económicas y duplicando funciones. Debería de funcionar como una única compañía. Una gran compañía podría expandir esa misma estructura. Creo que esta estructura podría funcionar en la unión de un gran sello, un gran publicista y una gran compañía de management, pero sólo si la compañía combinada cambia de artista, no tendrá un trato con todas las partes. También sería necesario negociar nuevos contratos con cada una de ellas. Eso no va a suceder en realidad, así que por ahora sólo funciona en la teoría. Si más adelante las compañías que adopten esta estructura se unieran en entidades mayores, creo que podríamos tener compañías muy poderosas.

¿Por qué esta estructura es diferente de los actuales acuerdos de 360º y los sellos de administración híbridos?

Los sellos de administración híbridos son lo más cercano a lo que propongo, pero no van los suficientemente lejos. Siguen divididos dentro de su propio sistema. No ganan el doble, pero hay tratos separados entre el artista y la compañía de management / sello / compañía de publicidad, y a veces con la compañía de merchandising. Esta estructura aún tiene redundancias y conflictos de intereses; sólo que dentro de sus propias paredes. Separando los flujos de ingresos y creando valor de compañía con la propiedad intelectual del artista, por necesidad tendrán redundancias en su estructura y conflictos de intereses cuando tomes decisiones de presupuesto de marketing. David Geffen fue uno de los mejores ejemplos de esto con Asylum en los 70. Era el propietario de los copyrights de los artistas que administraba e hizo más que ninguno de ellos cuando llegó la hora de retirar el efectivo. Esto llevó a una fuerte creencia de que necesitas tener separados el sello y la administración, hasta que 25 años después aparecieron las compañías híbridas pidiendo un nuevo modelo de negocios. Desafortunadamente este modelo sigue operándose bajo las mismas normas.

La mayoría de los acuerdos de 360º con los grandes sellos se hicieron acaparando compañías de merchandising y utilizando los ingresos de esas compañías en sus libros, a la vez que tomamos los porcentajes de otras entradas de ingresos (giras, patrocinios…). Las mayores compañías de publicidad también son divisiones separadas y el beneficio se busca a un nivel mucho mayor. Todo sigue siendo independiente. De hecho uno de los grandes puntos de negociación en cualquier acuerdo de 360º es una constitución de garantías transversal de las diferentes fuentes de ingresos. Esto añade más ingresos a la compañía responsable de la mayor parte de gastos en marketing, pero sigue permitiendo los conflictos de intereses y las redundancias en el ecosistema del artista. No es lo mejor para el marketing o los ingresos.

Cómo operaría esta compañía con el ecosistema actual

  • Los publicistas: la compañía haría que un administrador hiciera tratos con las actuales compañías de publicidad. No se quedarían con los derechos, pero la administración de la publicidad sigue siendo un servicio valioso.
  • Los distribuidores: la distribución sigue siendo necesaria y la compañía podría decidir entre un número de distribuidores físicos y digitales basándose en las necesidades del artista. Cada trato podría ser independiente y la entidad de marketing (anteriormente sello) no tenía que tener un acuerdo por todos sus artistas.
  • Los compositores: la estructura funciona mejor para un artista que escriba su propia música. Si se desea un co-escritor podría haber un trato en el que un porcentaje que la tarta de ingresos fuera a parar al compositor. Esto permitiría al compositor a participar en todos los beneficios secundarios de su música.

Conclusión y otros beneficios

La estructura propuesta racionaliza los gastos generales, anima a una mayor cooperación y permite una concesión más sencilla de licencias por derechos. Todo esto crea otros beneficios. Permite una mayor flexibilidad en el desarrollo y marketing de un artista. El artista ya no está sujeto a un ciclo de álbumes porque no es necesario apoyar las pérdidas y ganancias de un sello. El artista puede regalar su música porque ya no están en deuda con los sellos. Pueden lanzar una canción por mes, por semana o por día, son libres de hacer lo que quieran. Los artistas pueden decidir con qué plataformas de escucha se quieren involucrar mientras emergen. Los ingresos de estos tratos ya no podrán ser arrebatados al artista. Tal vez el mayor beneficio será que el sistema de royalties en toda su anticuada, obtusa y opaca gloria será cosa del pasado.

No se puede decir que sea una utopía, siempre habrá problemas, pero creo en esto como una estructura que deja a los músicos y ejecutivos tratar con esos problemas sin conflictos de intereses con la máxima eficiencia. Si todos trabajan por un bien mayor, entonces la recompensa será con suerte buena música lanzada de maneras innovadoras y el verdadero desarrollo del artista.

(Fuente: How to Structure a Company to Succeed in the Current Music Industry“, Woodworth, F.)

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Sobre el autor

África Pérez

Editora de vídeo, melómana, intento de música y otras cosas.

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